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4 febrero, 2012

[TDT] Kramer contra Kramer, inolvidable drama familiar

Kramer contra Kramer es un drama de 1979 dirigido por Robert Benton que se llevó nada menos que 5 Oscars: mejor película, director, actor, actriz secundaria y guión adaptado. La película, con un guión del propio Benton basado en un popular best-seller, nos cuenta la historia de una mujer (Meryl Streep) que sufre una crisis existencial después de 7 años de matrimonio y decide abandonar a su marido Ted Kramer (Dustin Hoffman) y a su hijo de 5 años. Entonces, Ted, un publicitario adicto al trabajo y  con poca experiencia en el cuidado de su hijo, deberá hacerse cargo de él. Hasta aquí, parece que tenemos una bonita historia de esfuerzo y superación, de reconciliación entre un padre arrepentido y un hijo acostumbrado a su madre, pero las cosas se complican todavía más cuando la exmujer, Joanna, aparece un año y medio después pidiendo la custodia del niño.

El tema que trata Kramer contra Kramer es a priori un tema sencillo: la separación de los padres y la lucha por la custodia del hijo pequeño, todavía incapaz de entender qué está sucediendo a su alrededor. Pero allá en 1979, el hecho de que fuera la madre la que abandonara a su familia no era demasiado frecuente y es ese cambio de roles lo que la hace tan interesante. No podemos negar que si hubiera sido al revés: el marido abandonando a su familia y la madre haciéndose cargo del hijo, tendríamos una película más de entre tantas. Kramer contra Kramer, sin embargo, ofrecía un punto de vista diferente.

El principal punto fuerte de la película es, sin duda, contemplar la evolución de Ted, que empieza el filme siendo un hombre un tanto egoísta, un padre despreocupado y un marido que da por sentado a su esposa. Dustin Hoffman interpreta con acierto y de manera muy natural a un gran personaje, de esos que nos gusta tanto ver en pantalla, un hombre que sabe cómo cambiar a mejor. Después del incidente, Kramer sufre una evolución tremenda: intenta hacer todo lo posible para que su hijo no eche tanto de menos a su madre, recompone la relación entre ambos y se convierte finalmente en un buen padre mientras su carrera laboral se ve perjudicada en favor de su faceta paternal. Por otro lado, el personaje de Joanna, aunque complejo, está llevado con gran sensibilidad. Es evidente que el director pretende que nos posicionemos a favor del padre, pero Meryl Streep dota a su personaje de humanidad y nos explica sus razones convincentemente: no es una mujer feliz, necesita encontrarse a sí misma y cree firmemente que su hijo estará mejor con su padre. En mi humilde opinión, su actitud hasta ese punto, aunque no compartida, puede resultar más o menos comprensible, ya que vemos como Ted desatiende a su mujer y se centra únicamente en su trabajo. Sin embargo, su comportamiento tras el regreso me parece totalmente fuera de lugar.

Y ahí es cuando se toca el principal tema de la película y sobre el que Ted Kramer hace  un memorable discurso hacia el final: ¿acaso no puede un padre ejercer las mismas funciones que una madre a la hora de cuidar a sus hijos? Puede que esto nos parezca obvio ahora, incluso anticuado, pero en aquella época (y todavía algunas veces actualmente) no estaba nada claro.  Otra de las cuestiones que se reflejan es la individualidad de Joanna, una mujer que siente que no puede criar a su hijo bien,  que no quiere ser esposa, que necesita ser independiente y encontrarse a sí misma. Meryl Streep lo borda, como siempre, interpretando un papel menos agradable a lo que estamos acostumbrados.

Kramer contra Kramer es una película inolvidable, recordada sobre todo por las increíbles escenas entre Ted y su hijo, verdaderamente entrañables y rodadas con una gran naturalidad. ¿Quién no ha querido hacer tostadas francesas después de verla? Desde luego, una de las mejores películas sobre la relación entre un padre y un hijo y uno de los más memorables dramas familiares de los últimos 50 años.

Kramer contra Kramer se emite hoy a las 17:35 en laSexta 3.

Sobre el autor, Ana Gracia

Estudio la carrera equivocada, pero por lo menos la acabo este año (en teoría). Creo que hay un momento para todo y esa es la razón por la cual veo películas decentes y otras de dudosa calidad. Me gusta mucho el cine en general. Los clásicos, los 80s y 90s en particular. En otra vida fui la novia del quarterback y líder de las animadoras.